7 de noviembre de 2012

Todavía pienso que soy pequeña, tal vez no lo demuestro, pero si miras a mis ojos, te darás cuenta.
Lo peor de pensar que uno es pequeño, es que sin darse cuenta, va creciendo, y crece con miedo.
Con ese miedo a crecer exactamente, con miedo a los cambios y a las responsabilidades.
Hay momentos donde me creo grande, dónde soy relativamente grande y asumo cargos, hechos y consecuencias, y en otros, dónde el miedo me controla, y soy solamente una niña, inocente y perturbada.
Debo crecer y superar mis miedos,
mejor dicho,
superarme a mi misma.